¿La escalada perfecta? Parte II (Un buen ejemplo: Jain Kim)

La máxima expresión del rendimiento demostrable escalando, de forma que entrasen en juego todos los factores que determinan el éxito en la ascensión, vendría reflejado por la escalada del máximo nivel posible a vista y, además, bajo condiciones de presión competitiva, algo que podemos observar a menudo en las competiciones internacionales de dificultad donde, con frecuencia, escaladores extraordinarios nos deleitan con lecciones de escalada perfecta, como ocurrió en el último Campeonato del Mundo de dificultad 2014, donde la ganadora Jain Kim impartió una de esas lecciones (ver video, minuto 1:51:10); sin embargo, lo que llama la atención no es tanto el hecho de que fuese la única en encadenar la vía de la final, o que escalase sin cometer ni el más mínimo error, sino que fuese capaz de hacerlo ¡sin realizar un solo reposo en toda la vía!, o…, ¿acaso es que podía reposar durante toda la vía?, ¿qué sucedió para poder ascender de ese modo?, ¿subió a toda velocidad sin parar ni un instante para “no cansarse”?, ¿qué diferencia hubo con el resto de competidor@s?
Jain Kim en una de los 24 reposos de más de 4" en la vía de la final. Foto
Darío Rodriguez (Desnivel)

Contestando a la última de las cuestiones tras el análisis del video de su actuación, se podría decir que dos fundamentales (en la explicación de las mismas se responden al resto de las anteriores preguntas):

1- La primera diferencia vendría dada por su fuerza máxima relativa de agarre; no obstante, al no contar con una valoración real y objetiva de la misma, sería una diferencia en principio “hipotética”, basada en las conclusiones de numerosos estudios (Cutis y Bolen, 1993; Lopez y Gonzalez, 2012; Amca y col., 2012; Fanchini y col., 2013) que relacionan este factor con el rendimiento; en base a esto, por tanto, es muy probable que su fuerza fuese la mayor de todas las competidoras y, en consecuencia, que cada agarre de la vía supusiese, potencialmente, el desarrollo de una menor fuerza respecto a su máxima lo que derivaría en la acumulación de una menor fatiga (se resalta el término potencialmente por la enorme relación que existe con los factores de la eficiencia y antropométricos, esto es, que sólo tener la mayor fuerza no implica que se realice la mínima posible en cada agarre, per se).

2- La segunda diferencia se puede extraer, de forma objetiva, del análisis del vídeo, y se concreta sobre todo en dos elementos: el ritmo de su ascensión (“lento”, al menos en la comparación realizada con otros competidores : ver tabla 1, debajo) y, sobre todo, la duración de los tiempos de reposo de la mano libre entre contactos a lo largo de toda la ascensión (entendiendo por contacto la realización de cada agarre en el que se carga una parte significativa del peso del cuerpo, es decir, no es lo mismo contacto que movimiento); así, Jain fue la competidora que menos tiempo empleo para ascender la vía con éxito (6´44”) y la que más tiempos de reposo de más de 4” por mano utilizó. En la tabla 1 (debajo) se puede observar el resumen sobre los tiempos de contacto VS tiempos de reposo de más de 4” por mano empleados  por Jain y, como anécdota y por realizar una comparativa entre ambos y con Jain, aparecen también los datos de los dos primeros clasificados en chicos (Ramón y Adam Ondra), al hilo de un vídeo que aparece en la web de rocanbolt sobre una comparativa de los tiempos de escalada y de los “teóricos reposos” realizados en la vía de la final por ambos escaladores.

Tabla 1

Se podría sugerir, por tanto, que Jain fue la competidora con más fuerza relativa y, en consecuencia, que podría haber utilizado una menor energía para sostener su peso en cada agarre de la vía (aspecto, como se ha visto, relacionado no sólo con la fuerza, sino también con los factores de la eficiencia), por lo tanto, en la realización de cada agarre habría acumulado una menor fatiga local que el resto y, además, supo gestionar el esfuerzo durante toda la ascensión de una forma muy particular (y al mismo tiempo muy eficaz), al escalar la vía con ritmo pausado (algo que Fryer y col. (2012) observaron más en escaladores de mayor nivel y que podría estar relacionado con la capacidad para tomar decisiones tácticas adecuadas junto con la mayor posibilidad de aumentar la recuperación local) pero sin detenerse en la misma presa a reposar durante todo el recorrido (o lo que comúnmente se asocia con reposar), dejando libre una de sus manos siempre que le era posible durante un tiempo variable e “inusualmente” largo (comparado con otros competidor@s) en función del esfuerzo que debía soportar la mano contraria en ese momento (la que realizaba el contacto), es decir, “reposó” durante toda la ascensión o ¿no necesitó reposar en toda la ascensión? (cada cual que lo llame o interprete como quiera).

Buen ejemplo de cómo un factor de la eficiencia (en este caso técnico) puede suponer la realización de un esfuerzo superior para una misma configuración de agarres (observar la diferencia en la distancia desde el centro de masas a la pared entre ambos competidores). El análisis de vídeo desde varios planos es una gran herramienta para el análisis fino de estos factores.

Ambas fotos: Darío Rodríguez (Desnivel)

La pregunta que sigue sería: “¿sería posible explicar este hecho (físicamente hablando) sólo por una mayor fuerza?”; si fuese así, probablemente los competidores de alto nivel de bulder siempre ganarían también en dificultad (algo que, curiosamente, ha ocurrido este año: ver NOTA, debajo), pues presentan una fuerza máxima y una potencia de agarre superior a los escaladores de dificultad (Fanchini y col., 2013); por tanto, parece que existiría otro factor que también debe ir asociado a la fuerza máxima, además de ser capaz de realizar una escalada perfecta (o lo más eficaz posible), esto es, la gestión del esfuerzo que se realiza en función de la resistencia aeróbica y anaeróbica local.

NOTA: ¿Realmente alguien puede pensar que un escalador capaz de encadenar 8c+ de bloque, 9a a vista y 9b+ de vía, no tiene capacidad para ganar los campeonatos del mundo de ambas disciplinas?, es decir, Adam presenta adaptaciones altamente desarrolladas en todos los factores de rendimiento de ambas modalidades, algo que se explica tanto por su genética como por su historial deportivo (o todo lo que ha hecho a lo largo de su vida, de forma planificada o no); lo que quizás pueda “sorprender” más es su resultado en la competición de bloque, puesto que no se preparó específicamente para esto (Adam en Desnivel.com), lo que posiblemente jugó un papel determinante en el resultado, al intentar los problemas sin presión, lo que parece fundamental en las cada vez más creativas pruebas internacionales de bulder (Udo Neumann).

... ver artículo anterior anterior: ¿La escalada perfecta? Parte I ...

… continúa en: ¿La escalada perfecta? Parte III (La justificación fisiológica o el porqué)


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